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La Vida Muisca PDF Imprimir E-mail
Viernes, 09 de Julio de 2010 03:44
  1. Reinaba en Bacatá o Cundinamarca el Zipa Saguanmachica, desde 1470. Este soberano se propuso ensanchar los límites del imperio Muisca, i al efecto formó un ejército de 30,000 hombres, con los cuales marchó para sujetar a su obediencia a los sutagaos i panches. Por el páramo de Fusungha se encaminó el Zipa, i en las inmediaciones del rio Pazca halló a los contrarios depuestos a resistir la invasión.

    Saguanmachica destinó doce mil hombres al mando de un Príncipe de la sangre, para que, con cautela, marchasen i ocupasen la retaguardia de los sutagaos, atacándolos a tiempo que se empeñase la acción. Al rayar el alba se dió principio al combate, que proporcionó un espléndido triunfo al Zipa, quien destrozó a los contrarios, haciendo prisionero al cacique Uzathama, Jeneral del ejército vencido. El Fusaghasughá, aconsejado por el Cacique Tibacuy, que había salido mal herido en la batalla, se rindió al Zipa, prestándole homenaje, i el nuevo territorio quedó incorporado al zipazgo de Cundinamarca.

  2. El Cacique de Guatavita rompió los pactos de paz celebrados con el Zipa, i este lo venció en dos encuentros que tuvieron. El Guatavita pidió ausilios a Michua, Zaque de Hunzha (Tunja), i este hizo intimar al vencedor que so presentase en sus Estados a dar cuenta de su conducta para con el Guatavita. Saguanmachica castigó al heraldo, i se aprestó para hostilizar al Zaque con un ejército do 40,000 hombres, i marchó hasta los lindes de los Estados del Zaque: este jefe también se movió de su capital; pero por un acuerdo singular, ambos monarcas contramarcharon a sus capitales, i Saguanmachica resolvió subyugar el territorio de Ubaque, cuyo Cacique habia invadido a los pueblos de Usme i razca, contra la fe de tratados antiguos, i en efecto, ocupó el Cacicazgo de Ubaque, refujiándose aquel en un peñón donde depositó sus riquezas.

  3. Los panches a la vez invadieron el territorio Muisca por los pueblos de Zipacon i Thena, i el Cacique de Guatavita por la parte de Chia i Cajicá. Diez i seis años duraron estas hostilidades, hasta que cansados los panches, i aleo agotados de recursos, se retiraron, i Saguanmachica, liore de la presencia de estos enemigos, marchó aceleradamente sobre Sopó, i coligado con este Cacique, invadió los Estados de Michua con 50,000 combatientes. En las tierras del Cacique de Chocontá, Michua aceptó la batalla con 60,000 hombres, i despues de tres horas de un combate sangriento, el Zaque espiró en el campo, i el Zipa quedó herido mortalmente, despues de haber presenciado el triunfo completo obtenido sobre el ejército contrario, cuyas reliquias llegaron a Tunja, i se llamó al trono al sucesor de Michúa que lo fué Quimuinchatecha, joven de 18 años.

  4. En el Zipazgo de Cundinamarca sucedió Nemequeneen 1490, quien era sobrino del finado Zipa. Fueron sus primeros proyectos sojuzgar el territorio del Zaque, i hacer a este tributario. Los Caciques feudatarios, mal avenidos, comenzaron a manifestar señales de insurrección, i los panches principiaron sus hostilidades. Nemequene reunió un consejo de Uzhaques, i casi unánime fué el voto por la guerra. Cuarenta mil hombres se armaron, i puestos a órdenes de Tisquesusha, sobrino i heredero de Nemequene,marcharon por entre la senda de Tibacuy i Pazca para atacar a los sutagaos, miéntras que se fortificaron i guarnicionaron las fronteras de los panches. El Fusaghasughá huyó cobardemente a la presencia del enemigo, i desorganizado su ejército, obtuvo una espléndida victoria Tisquesusha, quien dejando en Tibacuy una guarnición respetable de Güechas, volvió a la capital cargado con un inmenso botin.

  5. Nemequene a la vez, con otro respetable ejército, arrojaba a los panches de sus Estados. El Cacique de Zipaquirá, aprovechándose de la situación del Zipa, se confederó con los de Ebaté i Guatavita, i movió también guerra; pero Nemequene reunió 16,000 hombres de lo mas escojido de su ejército, i marchó contra el Zipaquirá, que estaba situado entre Chia i Cajicá, i lo venció completamente. Nemequene volvió a Bogotá triunfante.

  6. El Cacique de Guatavita, deseoso de vengarse del Zipa, ordenó que volviesen a su pais todos los vasallos que residían en Cundinamarca, o que se le enviasen dos indios muiscas en reemplazo de cada uno de sus subditos. El Zipa no solo verificó este cambio, sino que pidió la re misión de mayor número de indios de Guatavita, i mandó a 'ossúbditos mas valerosos i mus afectos a su persona, con instrucciones especiales para que atacasen al Guatavita, cuando el Zipa ocupase la capital de aquel coligado, pues Nemequene con el Cacique de Guasca marchó sijilosamente i llegó de noche a la residencia del Guatavita, i avisados los muiscas de ello, atacaron a los indefensos moradores por ámbas partes, consumando una horrible carnicería, en la que pereció el Cacique con toda su familia, i se agregó aquel territorio a los Estados de Nemequene. El Zipa se dirijió a atacar al Cacique de Ubaque, cuyas hostilidades se continuaron por siete meses; pero observando el Cacique la gran pérdida de jente que sufria, propuso someterse a Nemequene, dándole en prendas de su lealtad a sus dos hijas, las cuales pasaron a ser mujeres del Zipa i de su hermano, que era Gobernador de Guatavita.

  7. Nuevas hostilidades se principiaron contra los Caciques de Ebaté, Susa i Simijaca. Comprometióse el combate que duró un dia entero, i las sombras de la noche dieron treguas a la batalla. Al siguiente dia hizo pregonar Nemequene que la pelea se trabaría a sangre i muerte, sin dar cuartel a nadie, i desalentados los ebatees al primer encuentro, desampararon el campo, i el Zipa ocupó ese Cacicazgo, marchando luego contra el Susa, al que venció, i despues contra el Simijaca, que sufrió igual suerte, fijándose con las tierras de los muzos, por aquella parte, los límites do Cundinamarca.

  8. El Gobernador de Guatavita, deseoso de poseer los tesoros del Ubaque, ocurrió al Cacique de Chiguachí, manifestándole que necesitaba examinar la guarnición de los muiscas, para saber el estado en que se hallaba, i sin obstáculo alguno llegó de noche a aquel señorío tributario, e hizo matar a casi todos los ubaques, que residían de guarnición allí: unos pocos se escaparon i partieron a dar noticia a su Cacique, quien, reunidas sus riquezas, se fortificó en un peñón que se hallaba en la mitad de la laguna que se encuentra en ese pais, i esperó a su enemigo. Después de cinco días de un sitio rigoroso i falto de mantenimientos, el Cacique arrojó sus riquezas al lago, i procuró abrirse paso pollas filas enemigas, muriendo en este encuentro el Gobernador de Guatavita. El Cacique envió comisionados al Zipa, escusando su conducta, i enviándole cuantiosos regalos, los que desechó Nemequene,i sujetó a juicio al Ubaque. Despues de seis o siete meses de examinados los cargos i descargos, el Zipa absolvió al Cacique, quien reiteró entonces sus donaciones, que igualmente fueron rechazadas por motivos nobles i jenerosos.

  9. Nemequene llevó a efecto un armamento poderoso para invadir el señorío de Tunja, i el Zaque a su vez se reunió con sus ausilíares, elevando su ejército a 50,000 hombres. Zaquesazípa, sucesor de Tisquesusha, mandaba la vanguardia del ejército muisca", Tisquesusha la retaguardia, i Nemequene obraba como Jeneral en jefe. El sitio de las Vueltas, por el que corre-el pequeño arroyo de este nombre, fue el tugaren que se empeñó la batalla, sostenida por ámbas partes desde el medio dia hasta entrada casi la noche. El ejército del Zipa ya contaba con la victoria, cuando el ardimiento de Nemequene lo condujo a muerte segura, pues deseoso de decidir la accion.se lanzó en el campo contrario,! allí recibió en el pecho un dardo mortal. Esta noticia se esparció en el ejército muisca, i comunicó el desaliento; pero la pericia de Zaquesazipa impidió que se cambiase laposicion do vencedores en la de vencidos, pues ordenó la retirada, i las tropas del Zaque quedaron conformes con volver a su pais sin mayor quebranto. Nemequene, conducido a su habitación, falleció a los cinco dias despues del combate, sucediéndole Tisquesusha.

  10. Zaquesazipa marchó luego con 30,000 hombres, e invadió el Cacicazgo de Sutateuza, i en pocos dias redujo a la obediencia a los Caciques de Macheta, Zunubá i Tibirita, i el de Somondoco tuvo que hacer presentes cuantiosos para conservar su existencia política. La guerra contra el Zaque se resolvió, i en el campo de Cajicá se. contaron 70,000 hombres dispuestos a penetrar en el territorio de Tunja.— La vanguardia de las tropas ausiliares la mandaba el Cacique de Guasca, i la retaguardia Quixinimpaba, pariente inmediato del Zipa. El Cacique de Sogamoso medió en esta cuestión, i el Sumo Sacerdote de Iraca propuso al Zaque que cediese al Zipa los cacicazgos de Icabuco i Tibaná, i que le hiciese un presente considerable de oro, para que se ajustase la paz por dos años. Así se terminó esta invasión, que preludiaba el aniquilamiento del poder de los Zaques. Las tropas del Zipa volvieron a sus hogares, a escepcion de 20,000 hombres destinados a castigar la reciente rebelión de los caciques de Ebaté ¡ Susa, lo que así verificó Zaquesazipa marchando luego a visitar a la poderosa Furatena, que mandadaba en los muzos.

  11. Las armas de los muiscas consistían en hondas, macanas que les servían de espada por el filo, i de garrote por su espesor, i las flechas formadas de puntas de madera Eetrificadas, o de espinas gruesas de pescado, que preparaan con venenos activos. Creían en un Ser Supremo i en la inmortalidad del alma, i adoraban al sol i a la luna, bajo los nombres de Zuhó iChia. Conservaban por la tradición que un estranjero llamado Nenquetheba, Bochica o Zuhé, que tenia la barba larga, los cabellos recojidos i los pies desnudos, i que predicaba la verdad, había convertido en lechuza, según unos, i en la luna, según otros, a una hermosa mujer llamada Cliia, Yubecayguaya o Huy iliaca, que defendía sus doctrinas, i que había causado la inundación de la esplanada de Bogotá. El mismo Bochica con su palo habia herido la serranía, i las aguas desde entonces se precipitaron en la catarata del Tequenthama, salvando asía Cundinamarca de la inundación. Hochica, despues de haber hecho infinitos bienes a los muiscas, se retiró a Sogamoso, en donde vivió dos mil años, al cabo de los cuales fué trasportado al cielo, i dejó al Cacique de allí por heredero de su santidad i de su poder, i desde entónces dató la veneración de los indios al Sumo Sacerdote de Iraca o Sugarnuxí. Lareüjion chibcha tenia sus agoreros llamados Chuques i sus ministros denominados Jeques, los cuales ofrecían las víctimas i presentaban las ofrendas. Los sacrificios de primera clase eran los de las víctimas humanas, i los de segunda, los de los animales, prefiriéndose en los primeros los mancebos naturales del territorio de los Llanos del Oriente, a los cuales mantenían en los templos hasta los diez años, viviendo con toda pureza.

    Í lüego los vendian a los Caciques para que verificasen tales ofrendas. Eran llamadas estas víctimas, Mojas; pero si conocían mujer miéntras duraban en el templo, o despues, eran inhábiles para el sacrificio.

  12. La creación del mundo la atribuían a una mujer hermosa, que salió de la laguna de Iguaque, inmediata ácia el norte de Tunja, llamada Bachúeo Fuzachogua, i la cual se presentó con un niño de tres años, que siendo ya adulto, fué el padre común de los muiscas. Cuando emprendían alguna guerra, consultaban con Sugamuxí í ántes de comentar las hostilidades permanecían veinte dias cantando las causas que los movian a ella, i rogando a Bochica i al sol que los protejiesen. Si eran vencidos, pasaban veinte dias llorando su pérdida, i tratando de aplacar la cólera del sol. Las ceremonias matrimoniales eran muí sencillas, pues se celebraban ante el Jeque o Sacerdote, i este preguntaba a la novia, si quería mas al Bochica que a su marido ; si quería mas a su marido que a los hijos que tuviese de él; si queria mas a sus hijos que a ella misma; si prometía no unirse con su marido sin ser llamada por él; i si muerto su marido ella no comería : en seguida se dirijia al novio, i contestando por tres o cuatro veces en alta voz que queria por mujer a la que tenia abrazada, estaba consumado el matrimonio, pudiendo despues casarse con cuantas quisiese; pero solo la primera mujer se consideraba como lejítima, i esta tenia igual autoridad con los Caciques para castigar los delitos de sus maridos.

  13. Los muiscas llamaban al dia Zúa, i a la noche Za, haciendo su división en cuatro partes : zuamena, desde la salida del sol hasta el medio dia: zuameca, desde el medio dia hasta el ponerse : zasca, desde el anochecer hasta la media noche zagüi, desde la media noche hasta la salida del sol. La división mas corta del tiempo que conocían era el período ternario o de tres dias, pues ignoraban el de la semana. El año, zocam, se dividía en lunaciones, componiendo veinte lunas el año civil. El año sagrado o sacerdotal comprendía treinte i siete lunas, i veinte de estos grandes años formaban un siglo muisca, i para distinguirlos dias lunares, las lunas o meses i los años, se servian de señas periódicas, cuyos términos eran los números.

  14. La lengua chibcha o muisca (persona) era la que se hablaba en Bacatá o Bogotá (estremidad de los campos).

    Carecía de la li la d, i era caracterizada poR las muchas repeticiones de las sílabas cha, che, chi cho, chu, como chichi (nosotros) chicha-chamique (yo mismo.) La partícula cha, agregada a la palabra muisca, espresaba el sexo masculino.

    Las palabras Zipa i Zaque también eran mui usadas. Los diez primeros números que se conocían como términos de las series periódicas con que se designaban las grandes i pequeñas divisiones del tiempo, se llamaban: ata, uno; bozha, dos ; mica, tres ; mhuyca, cuatro; hizca, cinco ; ta, seis; cuhupqua, siete; zuhuzá, ocho; acá, nueve ; ubchihicü, diez.

    Pasando de diez, añadían la palabra quihicha, que significaba pié. Para espresar, pues, once, doce, trece &c., decían pié uno, pié dos, pié tres, &c, así: quihicha acá; quihicha bozha ; quihicha mica tyc.

  15. Los soberanos muiscas eran dueños absolutos de vidas i haciendas, i fuera de los tributos que se les pagaban, llamados Tamsas, estaban todos obligados a darles sus hijas cuando las pidiesen, lo que tenian a mucho honor. Los indios tejían mantas i otras telas de algodon, i labraban el oro con la acción del fuego i estrados de yerbas. Las procesiones para el período cíe las siembras i sus rogaciones, eran suntuosas, lo misino que en el de las cosechas. Las casas eran de forma circular, rematando en figura piramidal i cubiertas de paja, a las que llamaban Thythuas. Sus diversiones favoritas eran el baile i el canto, i las mujeres llevaban de adorno en las orejas, narices i cuello, pedazos de oro, esmeraldas o conchas, i se pintaban todo el cuerpo con colores caprichosos i esirav a gantes. La bebida común era el maiz fermentado con miel.

  16. La lejislacion del país, obra del Zipa Nemequene, contenia todos los preceptos de la sociedad civil. Impuso pena de muerte a los homicidas; a los incestuosos los condenó a perecer sepultándolos en un hoyo lleno de agua i con animales venenosos. A los ladrones dispuso que se les aplicase fuego en los ojos hasta que cegasen, i si los hurtos habían sido repetidos, mandaba que se les picasen los ojos con puntas de espinas. Los bienes de los que morían sin descendientes lejítimos, pertenecían al Zipa. Los que huian en una acción de guerra eran condenados a muerte, i por otras faltas en el servicio se les cortaba la manta o el cabello. Los sobrinos mas inmediatos del Zipa eran los sucesores lejítimos al trono, i recibían una educación especial. Los príncipales adoratorios de los indios se hallaban en Sogamoso, Bogotá, Chia, Ubaquc, Tota, Guatavita i Fúquene.

  17. El Estado de Tunja era de remota antigüedad, i la tradición cspresaba que uno de los pontífices de Iraca, sucesor del primero, que lo había sido Idacanzas, pretendiendo restablecer la tranquilidad que se había turbado, dispuso que se nombrase, como en efecto nombró, un monarca que rijiese esos países, siendo el primero que obtuvo este honor Hunzaita, de donde se derivó el nombre de Hunzhao Tunja, i se le puso el de Zaque,que equivalía al de Zipa en Cundinamarca. Hunzahua prestó grandes servicios, i muchos años despues el Zaque Thomaghata se presentó con el poder de metamorfosear a los hombres malos en animales de toda especie, i a este sucedió su hermano Thutazua. Idacanzas fué el que erijió el templo de Sugamuxi, i la elección del Sumo Sacerdote la debían hacer los Caciques electores de Gámeza, Busbanzá, Pezca i Toca, i en discordia decidia el de Tundama. Habiendo un indíjena de barba roja usurpado el supremo sacerdocio, dándole muerto al elector de Gámeza, los Caciques se armaron, i en varios encuentros vencieron al usurpador, nombrando a Nompanim, natural de Tobazá para el supremo sacerdocio, i a este sucedió Sugamuxi, de Firavitova, desde cuyo tiempo varió el nombre de Iraca en Sugamuxi.

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