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Viernes, 09 de Julio de 2010 22:44

Cuando era niño, en la sabana de Bogotá, Sócrates Forero Beltrán le decía a su mamá que detenerse al borde de una carretera para observar una flor era una bobada.

Hoy, este contador público por profesión y botánico empírico por amor, es el único colombiano que ha obtenido los máximos reconocimientos de las exposiciones internacionales de orquídeas.

Forero es una especie de premio Nobel en las competidas exposiciones internacionales de orquídeas, que se caracterizan por sus bellas flores y una gama infinita de colores y variedades. Colombia, con unas 3 mil especies registradas, es uno de los países más ricos en la producción de estas plantas.

Nacido en Caparrapí (Cundinamarca), este experto en ciencias tributarias obtuvo en la 58 Exposición de Orquídeas de Miami (E.U.), una medalla de oro, una de plata y cuatro de bronce lo máximo, según los expertos con unas flores que creyó perdidas luego de que las encerraran en el aeropuerto, la noche en que llegó a los Estados Unidos.

Las retuvieron porque a era de noche y no había ningún funcionario para revisarlas. No dormí pensando que me las iban a quitar, a quemar! , recuerda Forero, quien en la 27 Exposición Internacional de Orquídeas, en Manizales, refrendó con primeros y segundos premios su prestigio como el mejor orquideólogo del país.

El renombre de este cundinamarqués tiene una marca propia: las orquídeas rebeldes. Es experto en las acinetas, que no crecen hacia arriba, como la mayoría, sino hacia abajo.

Además de la calidad de sus plantas, que germinan en Fusagasugá y San Raimundo (Cundinamarca), Forero es famoso por las variedades, híbridos que ha obtenido: 25 nuevas orquídeas, que llevan su nombre y los de sus nietos Benjamín, de 20 años, y Juanita, de tres. Todas aparecen en los registros de la American Orchid Society, la "mamá" de todas las sociedades de orquideología del mundo.

La exportación de "clones" obtenidos en Colombia es una de las metas de los cultivadores de orquídeas. Con esto se busca reducir la dependencia de las especies nativas y comercializar en el exterior especies colombianas logradas artificialmente en los viveros.

Ayer, Forero recogió las 20 plantas que trajo a Manizales, las empacó meticulosamente en grandes canecas, lo que también lo ha hecho famoso, y las subió a un furgón para regresar a Bogotá. Mientras aparece una nueva exposición, se refugiará en sus cultivos donde lo esperan cerca de 90 géneros y mil variedades de orquídeas. Alguna de ellas le podría dar una nueva medalla de oro.

Darío Augusto Cardona/EL TIEMPO
1993

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