“Había una vez un grupo de familias muy pobres. Un día un miembro de una de ellas llevó al mercado unas mantas y las cambió por unos gruesos y brillantes granos de oro que depositó en una bolsa. Poco después un ave negra le arrebató la bolsa y los granos de oro cayeron a la tierra. El dios Bochica los enterró. Más tarde el hombre los volvió a encontrar convertidos en plantas. Al querer arrancar una de ellas la misma ave lo atacó y le arrancó la barba para colocársela a los frutos de esa planta. Los vecinos se enteraron y probaron los granos que parecían de oro y estos les agradaron. Desde ese día machacaron el maíz con unas piedras llamadas “ “manos de moler” sobre otras llamadas“ metales” .
Prepararon así harina, arepas, mazamorra, envueltos. Desde entonces los hombres del pueblo se quedaron sin barba.”



